Presentación

Desde que el 27 de marzo de 2000 se firmó el convenio de colaboración con el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) pasó a integrarse en la red de Asociaciones Territoriales vinculadas al IEF.

AVE, integrada mayoritariamente por empresarios familiares, consideró que la alianza con el IEF podría aportar un alto valor añadido al conjunto de la sociedad valenciana, en el marco de nuestra estrategia de diálogo y de cooperación no sólo hacia la Comunitat Valenciana, sino también hacia el exterior de la misma.

En concreto, la labor que el IEF viene desarrollando en materia de empresa familiar a lo largo de su historia puede servir, debidamente canalizada, para nuestro tejido de empresas familiares.

En el mismo sentido, pero ya centrados en nuestra región, AVE decidió suscribir un convenio de colaboración con el IVEFA, organización que desde el año 1997 viene realizando una magnífica labor en la defensa de los intereses de la empresa familiar de la Comunitat Valenciana. Fruto de dicho convenio se vienen desarrollando acciones conjuntas en defensa e interés de tejido empresarial familiar de nuestro territorio.

En la Comunidad Valenciana del siglo XXI, con un entramado empresarial en el que las empresas familiares son las protagonistas, marcada por la globalización y la economía del conocimiento, éstas deben afrontar los mismos retos que el conjunto de las empresas no familiares, en el marco de la necesaria evolución de nuestro actual modelo económico:

  1. Profesionalización
  2. Tamaño
  3. Aumento de la productividad
  4. Formación
  5. Inversión en I+D+i
  6. Búsqueda del valor añadido en la cadena de valor

Pero además, deben pensar en asegurar, en pro de la pervivencia de la propia empresa y, por ende, del mantenimiento de los puestos de trabajo y de la generación de riqueza, un ordenado proceso de sucesión.

A este respecto, es necesario que empresarios y Administración sean capaces de crear un marco legal adecuado (sucesorio, fiscal, etc.) que permita, con ciertas garantías, que las empresas familiares sigan funcionando de generación en generación.